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Una década y media acompañando los derechos humanos en México

Durante 15 años SweFOR ha estado presente en Chiapas brindando acompañamiento tanto a defensores de derechos humanos como a comunidades. Si bien el contexto ha cambiado, diversas organizaciones nacionales expresan que continúa siendo necesaria la presencia de actores internacionales a fin de que contribuyan a la existencia de una sociedad en la que los derechos humanos sean respetados.

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Con el Colectivo contra la Tortura y la Impunidad A.C. (CCTI) en el albergue de migrantes Casa del Caminante jTatic en Palenque. SweFOR brindó acompañamiento al CCTI mientras recabaron testimonios de tortura contra los migrantes.

El Movimiento Sueco por la Reconciliación, SweFOR, es una organización sueca que promueve la paz y la no-violencia. Sus raíces se encuentran en la iglesia sueca. Fue fundada en 1919 para trabajar, en aquel momento, en pos del desarme y del derecho a un servicio militar sin armas, es decir, un servicio militar pacífico. Con el transcurso de los años el trabajo de la organización ha evolucionado, transformándose de acuerdo a la exigencia de las nuevas necesidades en el mundo, aunque siempre utilizando un método pacífico y manteniendo la visión de un mundo sin violencia.

La organización llegó al estado de Chiapas en el año 2000 con el propósito de brindar acompañamiento a comunidades afectadas por el conflicto armado que se organizaban pacíficamente para defender sus derechos humanos. Durante los 15 años que SweFOR lleva en México el proyecto ha adquirido nuevas formas, que son el resultado de muchos aprendizajes, el desarrollo de conocimientos, así como de necesidades y de posibilidades.

Visibilización y legitimidad claves del acompañamiento internacional

Hoy en día, una década y media después de iniciado el proyecto en Chiapas, SweFOR brinda acompañamiento internacional a varios defensores y defensoras de derechos humanos, tanto a organizaciones como a personas. Así, en el estado de Chiapas acompaña al Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa en Tonalá; al padre Marcelo Pérez Pérez y al movimiento Pueblo Creyente en Simojovel; y, al profesor Martín Ramírez López en El Bosque. Asimismo, acompaña a otras organizaciones cuyas sedes se encuentran en el Distrito Federal cuando están trabajando en Chiapas, este es el caso del Comité Cerezo México y el Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad (CCTI).

Nataniel Hernández, presidente del CDH Digna Ochoa, señala que visibilización, seguridad y legitimidad son palabras claves cuando se habla de acompañamiento internacional. En este sentido expresa que:

“Las organizaciones que realizan acompañamiento internacional fortalecen el proceso de formación y capacitación en materia de seguridad física, digital, y de cabildeo con instancias gubernamentales para exigir que el Estado cumpla con la obligación de brindarles protección y seguridad a los y las defensoras. […] Así aportan para la construcción de un movimiento por la paz y por los derechos humanos”.

El Profe Martín Ramírez es uno de los acompañados por SweFOR México. Aquí durante una peregrinación organizada por el Pueblo Creyente Simojovel en marzo de este año.

El Profe Martín Ramírez es uno de los acompañados por SweFOR México. Aquí, durante una peregrinación organizada por el Pueblo Creyente de Simojovel en marzo de este año.

Según Antonio Cerezo del Comité Cerezo México, el acompañamiento internacional puede salvar vidas. Considera que no hay garantías absolutas para no sufrir un ataque en el contexto de violencia en contra de defensores, pero que el riesgo se reduce significativamente para quienes desarrollan su labor “gracias al acompañamiento internacional”.

“La combinación del acompañamiento físico a defensores de derechos humanos y la labor de incidencia ante los diferentes niveles del gobierno mexicano y ante los gobiernos de otros países, permite visibilizar a quienes defienden o promueven derechos”, dice Antonio. “La visibilización de quienes son acompañados por organizaciones internacionales eleva su perfil público, legitima su labor y reduce el riesgo de sufrir algún ataque que les cueste la vida”.

Imparciales, pero no indiferentes

El trabajo de SweFOR se sustenta en el Derecho Internacional Humanitario (Convenios de Ginebra y de La Haya) y en la Carta de las Naciones Unidas de 1945, así como en tratados y protocolos adicionales. Dicho trabajo se encuentra sujeto a los principios de imparcialidad, no-injerencia,  no-violencia y manejo pacífico de los conflictos. Cabe señalar que el principio de no-violencia no sólo significa abstenerse de usar la violencia, sino que implica oponerse activamente a la misma a través de medios no-violentos. Aunque no tomamos partido en los conflictos, ello no significa que permanezcamos indiferentes cuando se producen violaciones a los derechos humanos.

Mediante el acompañamiento físico, la difusión de información, el uso de una red de contactos internacionales y las relaciones públicas, buscamos generar mayor sensibilidad en torno a la situación afrontada por la persona u organización acompañada, y aumentar su visibilidad.

“El acompañamiento internacional es esencial en México por la realidad compleja en que vivimos hoy en día”, dice Alberto Solís Castro, director de Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz). “Es necesario hacer la experiencia mexicana conocida en otras partes del mundo”.

Esta carta informativa representa un paso más en el sentido de visibilizar la situación existente en México de hoy y de reconocer el importante trabajo realizado por los defensores de derechos humanos de este país. En las siguentes cartas esperamos poder visibilizar las mujeres defensoras que viven una situación riesgosa.