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Situación urgente para el padre Marcelo y el movimiento Pueblo Creyente en Simojovel

Marcelo Pérez, sacerdote de la parroquia de San Antonio de Padua en Simojovel, a quien SweFOR México brinda acompañamiento, ha sido objeto de varias amenazas graves durante los últimos dos años por haber protestado contra la corrupción y la violencia en la comunidad. Aunque organizaciones nacionales e internacionales han expresado su preocupación por la situación actual, los ataques continúan.

Debido a su crítica a las autoridades y los cantineros ilegales, entre otros, el padre Marcelo se ha visto expuesto a varias amenazas e incidentes de seguridad durante los últimos años. Desde 2011 es sacerdote en la parroquia de San Antonio Padua y líder del movimiento Pueblo Creyente en Simojovel. Pueblo Creyente es un movimiento católico que integra la diócesis de San Cristóbal de Las Casas y trabaja en asuntos religiosos y sociales.

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Una de las primeras peregrinaciones realizadas por el Pueblo Creyente en Simojovel, 12 de octubre 2013. Foto: El Pueblo Creyente de Simojovel.

Conjuntamente con el movimiento, el padre Marcelo ha organizado varias peregrinaciones pacíficas cuyo propósito ha sido protestar contra la situación que vive actualmente Simojovel. Ésta se caracteriza por la carencia en servicios de salud, la pobreza, la corrupción, la existencia de altos niveles de violencia y el comercio ilegal de armas y drogas. En la peregrinación más grande, realizada en marzo de este año, participaron cerca de 15 mil personas que de esta forma expresaron su apoyo a las demandas. Dicha peregrinación fue acompañada por observadores internacionales de SweFOR durante los cuatro días que duró.

Sin embargo, y a pesar de que el apoyo ha sido amplio, el padre Marcelo ha sufrido una elevada cantidad de ataques y de hostigamientos. Entre ellos cabe mencionar amenazas de muerte, además de persecución y campañas de difamación contra su persona.

Nuevos ataques

A pesar de que el 1 de septiembre de 2015 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó medidas cautelares a favor del sacerdote Marcelo Pérez Pérez [1], integrantes de Pueblo Creyente y del Consejo Parroquial de Simojovel los ataques en su contra han continuado.

 

Un mes después, el 1 de octubre, los nuevos presidentes municipales elegidos el 19 de julio del año en curso tomaron posesión. Alrededor de esa fecha ocurrieron varios incidentes [2]. Ese mismo día, cuando se dirigían a cumplir su turno de seguridad en la casa parroquial, cuatro integrantes del Consejo Parroquial fueron asaltados por siete personas encapuchadas que portaban armas de fuego. El padre recibió varias amenazas de muerte y de privación arbitraria de la libertad. Las mismas responden al hecho de que los agresores consideran que la prisión de los hermanos Juan y Ramiro Gómez Domínguez, ambos ex alcaldes de Simojovel, quienes fueron acusados por posesión de drogas y de armas exclusivas del Ejército mexicano, es culpa del padre Marcelo.

“A través de pamfletos difundidos por Whatsapp están buscando de debilitar mi palabra”, dice el padre.

Debido a la situación actual varias actividades planeadas por el movimiento Pueblo Creyente de Simojovel han sido suspendidas.

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El padre Marcelo Pérez se ha visto expuesto a varias amenazas e incidentes de seguridad durante los últimos años. Foto: El Pueblo Creyente de Simojovel.

SweFOR pendiente del caso

Este año, conjuntamente con Serapaz A.C. y Front Line Defenders, SweFOR ha enviado dos cartas a las autoridades expresando su preocupación e invitándolas a tomar medidas ante esta situación. Asimismo, a través de estas cartas las insta a que respeten y protejan los derechos humanos en el municipio de Simojovel, como se consagra en el artículo 1º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Cabe señalar que el 2 de septiembre, en San Cristóbal de las Casas, tuvo lugar una reunión en la que participaron Sara Irene Herrerías Guerra, titular de la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos de Segob, representantes de la PGR y la SRE, así como representantes de Pueblo Creyente de Simojovel. En ésta estuvieron presentes observadores de SweFOR. En varias ocasiones, el padre Marcelo y los integrantes del Consejo Parroquial se han reunido con representantes de los gobiernos estatal y federal para discutir los cambios que se necesitan en Simojovel. Sin embargo, todavía falta mucho por hacer para garantizar la seguridad de los habitantes. El padre Marcelo continuamente expresa que está exigiendo la protección y la seguridad del pueblo y no solamente de su propia vida.

“La violencia en Simojovel y en muchas partes de México está institucionalizada. No se trata de un sólo partido político o de una persona agresora”, dice el padre Marcelo. “Hasta ahora lo que han ofrecido las autoridades son cambios superficiales que no van a solucionar la problemática.”

Como SweFOR estamos de acuerdo con el dictamen de la CIDH en el sentido de que el Estado mexicano debe tomar las medidas necesarias a fin de garantizar la vida y la integridad del padre Marcelo y de los demás integrantes del Consejo Parroquial afectados por las amenazas.